Cuál es la fiscalidad de los fondos de inversión

Os explicamos cuál es la fiscalidad de los fondos de inversión, por si estáis pensado en comprar participaciones, cuál es la fiscalidad de las ganancias en caso de que queráis venderlas ahora en 2015 o rescatar el dinero invertido y los cambios que sufre la tributación de los fondos con la nueva reforma fiscal, que afecta también a la compraventa de acciones.

Ventajas fiscales de los fondos de inversión

Los tipos de gravamen al que tributan las ganancias se han visto reducidos a partir de 2015, tributando todas las plusvalías generadas en la base imponible del ahorro al 20% hasta los 6.000 euros, al 22% hasta los 50.000 euros y al 24% a partir de esa cantidad.

Los nuevos tipos de gravamen se aplicarán a partir del ejercicio 2015, por lo que en la renta de 2014 aún se aplicarán los porcentajes anteriores: el 21% hasta los 6000 euros, el 22% hasta los 24000 euros y el 27% a partir de esa cantidad.

En la imagen anterior vemos la diferencia entre los tipos de gravamen antes y después de la reforma fiscal, con lo que podemos hacernos una idea de cómo tributan las participaciones en 2014 y en 2015.

¿Esto qué quiere decir?

Que será más favorable para el pequeño inversor puesto que tendrá que tributar por una cantidad inferior. Además, las plusvalías generadas con el fondo de inversión no tributan en la declaración de la renta si se vuelven a reinvertir en otro fondo, lo que permite el diferimiento de la tributación de las ganancias hasta que efectivamente se cobren.

Por ejemplo, el contribuyente vende la participación en un fondo de inversión por 5.000 euros, que fue adquirida en 2012 por 4.000 euros. Esa diferencia de 1.000 euros, considerada como ganancia, podrá tributar en el ejercicio en que se produce la venta o diferir esa tributación a otro año reinvirtiendo ese importe en otro fondo de inversión.

¿Cuál es el inconveniente?

Que se eliminan los coeficientes de abatimiento aplicables a los activos adquiridos antes de 1995. Las participaciones suscritas antes de esa fecha que todavía se mantengan en cartera podían beneficiarse hasta 2014 de una reducción del 14,28% por cada año que pase de dos años que se hubieran mantenido en el patrimonio del contribuyente desde la fecha de compra hasta el 95, siempre que esa ganancia se genere antes del 2006.

Se penalizan así las inversiones a largo plazo, teniendo que tributar el contribuyente por una ganancia mayor al no verse reducida esta por el coeficiente. Pongamos un ejemplo:

Valor de suscripción de unas participaciones que fueron compradas en 1992 = 3.500 euros.

Valor de reembolso de esas participaciones en 2014 = 8.500 euros.

Aplicando el coeficiente a la ganancia = 8.500 – 3.500 = 5.000 euros x 42,84% = 2.142 euros estarían exentos. Si las participaciones se vendieran al mismo precio en 2015, tributarían los 5.000 euros íntegros.

Vender las participaciones del fondo de inversión

Si definitivamente quieres acceder a las ganancias patrimoniales que genere el fondo de inversión, antes de decidirte a vender es conveniente calcular aproximadamente cuánto vas a pagar en la declaración de la renta.

El importe se calcula con la fórmula:

Valor de transmisión (reembolso) – Valor de adquisición (suscripción)

Las comisiones (si existiesen) por gastos de suscripción se sumarán al valor de adquisición de las participaciones y las comisiones de reembolso pueden ser deducidas del importe de transmisión.

Por ejemplo, el valor de transmisión puede ser de 5.000 euros, pero además el fondo de inversión te cobra una comisión de 300 euros por rescatar el dinero. El valor de reembolso, por tanto, será de 5.300 euros.

Por otra parte, si al comprar las participaciones, pongamos por ejemplo por 4.000 euros, te cobraron unos gastos de suscripción por apertura u otro concepto de 200, el valor de adquisición de las participaciones será de 3.800 euros.

Si has realizado la suscripción de participaciones en un mismo fondo de inversión en diferentes años, para saber cuáles son las que salen en este momento de tu patrimonio hay que aplicar el criterio FIFO, entendiendo que salen primero las que se adquirieron primero.

Ya no se distingue el período de generación de la ganancia. Como comentamos al principio, todas las plusvalías, generadas antes o después de un año (dando igual el tiempo que se hayan mantenido en cartera) tributan en la base imponible del ahorro.